La inmigración masiva de Europa fue uno de los procesos de modernización en Argentina. La ola de emigración europea provocó tales problemas como: el choque de las culturas, diversidad cultural, pobreza, prostitución y mucho más. Todos los cambios en la vida social del país fueron reflejados en el género musical y sus letras. Debido a un gran escala de la inmigración masculina, no deja dudas de que la prostitución apareció precisamente por estas razones.
La primera forma poética que tuvo el tango fue el lunfardo. Según Bauw (2010) el lunfardo es una jerga rioplatense de la mezcla de palabras extranjeras. El lenguaje fue usado por la gente de clase baja de Buenos Aires. Con el tiempo, llegó a ser un dialecto y después se convirtió en una lengua viva hasta hoy. El lunfardo tiene mucho más morfémas y la sintáxis que el castellano. Muy a menudo las palabras del lunfardo se utilizaban para la para referirse a una mujer tales como: percanta, morocha, milonga, papa, mina, naifa, grela, jermu, etc.
En los primeros tangos , se puede observar dos imágenes estereotípicas de las mujeres. Primera imagen es la de la mujer que desempeña el papel de una novia ejemplar o una madre; la segunda, es de una prostituta. El tema de la prostitución está relacionado con un cabaret, uno de los lugares más populares en aquella época . Las "mujeres de cabaret" , eran jóvenes , que vinieron de los barrios pobres con la esperanza de ganar dinero. Ellas entraban sin pensar en el mundo seductor del burdel, pero solo pocas podían escapar.
En aquella época, para la mayoría de las mujeres, esa forma de enriquecerse significaba una vida estable. Sin duda , este estilo de vida no correspondía con las normas sociales de la época, pero de esta manera ellas podían mantener a su familias. Por primera vez, la mujer como la “imagen de cabaret" apareció en 1920 en la obra “Milonguita” de Samuel Linnig y muy pronto, se convirtió en un símbolo de todas las mujeres “caídas”:
Cuando sales a la madrugada,
Estercita, de aquél cabaret,
toda tu alma temblando de frío
dice: ¡Ay si pudiera querer!..
Otra situación de la vida con dificultades , aparece en” Carne de cabaret” de Luis Roldán. El autor describe los tiempos cuando en Argentina, en Buenos Aires, eran los secuestros de mujeres jóvenes. El destino de una de las desaparecidas se presenta en las letras de este tango. La historia triste de una mujer que se convirtió en prostituta por un hombre que la explotó, al final termina su vida en un hospital:
Y así fue en la pendiente fatal,
del cabaret al hospital,
y a ninguno encontró que por su mal
tuviera compasión,
pues sin razón la dejaron sufrir
y a su ilusión la dejaron morir.
Después de cuatro años, José González Castillo escribe la obra “Griseta” . Cuenta una historia sobre una mujer francesa que se enamoró de un porteño, pero al final se quedó soltera y sin dinero. El léxico de la obra está lleno de las palabras francesas, descripciones de lugares de París, imágenes de la literatura francesa. Hay personajes mencionados como Museta y Mimi de “La Vie de Bohème” del escritor Henri Murger. Los personajes Rodolfo y Schaunard son de la novela “Histoire du chevalier des Grieux et de Manon Lescaut”. Al final la protagonista muere de soledad en un burdel:
Y una noche de champán y de cocó,
al arrullo funeral de un bandoneón,
pobrecita, se durmió,
lo mismo que Mimí,
lo mismo que Manón.
Otro tango con el final parecido es “ Maldito tango” de Luis Roldán, trata de una mujer que fue engañada por su hombre y para la que el tango, como baile, fue una pasión. Al final se quedó enferma y sola:
Del cabaret soy una triste mueca,
ya nadie el tango conmigo más bailó
y aquel amor pasó como visión.
Y aquella mi ilusión murió.
Roberto Goyheneche describe en su tango “ De mi barrio”, cómo la mentira y el engaño llevan a las mujeres jóvener al cabaret. En primera persona la protagonista nos narra la historia sobre su vida en la clase social alta y su pasado brillante, usando el lenguaje ejemplar desde los primeros versos: “Yo de mi barrio era la piba más bonita, en un colegio de monjas me eduqué”. Por el amor, ella intenta cambiar su vida, dejando su hogar , pero es engañada por un hombre que ama , quien en vez de ofrecerle el matrimonio, la lleva a ejercer la prostitución:
Sin embargo, me indujo el mal hombre
con promesa de darme su nombre,
a dejar mi hogar abandonado
para ir a vivir a su lado.
Siguiendo el tema de la prostitución, hay que mencionar la imagen de una mujer que puede causar el dolor. La imagen de una dama independiente, fuerte, que juega con el amor, rompiendo el corazón de un hombre. Desde “ Mi noche triste” empieza el tango que habla de los sentimientos hacia las mujeres. Pascual Contursi , fue uno de los primeros poetas que en sus obras tocó el tema de un hombre abandonado por la culpa de una mujer. Con el tiempo, ese tema se convirtió en uno de los principales en la poesía tanguera. “Ivette”, „La he visto con otro”, „Bandoneón arrabalero”, son las obras donde el autor simpatiza con sus héroes. La escena que demuestra el dolor del protagonista se presenta en “La he visto con otro”. El héroe encuentra a su novia que le había dejado con un nuevo amante. El hombre tradicional del tango mataría a ella o a ambos, pero el protagonista de Contursi es un hombre de estado emocional diferente:
La he visto con otro
pasearse del brazo.
Mis ojos lloraron
de pena y dolor...
Contursi en “ Flor de fango”, también sigue su escenario del hombre abandonado por su mujer amada: una chica joven de clase social baja , tentada por la "vida hermosa" y los "placeres del tango". Luego sigue un final lógico e inevitable: la caída después de los triunfos:
Tu cuna fue un conventillo
alumbrado a querosén.
Justo a los catorce abriles.
te entregastes a las farras,
las delicias del gotán....
Te gustaban las alhajas,
los vestidos a la moda
y las farras de champán.
Otra imagen estereotípica de la mujer en las obras del tango es la de la mujer como madre o mujer sumisa. El papel de este tipo de mujer , es cumplir todos los deseos de su hombre, ser sumisa o ama de casa. Si no cumple todos estos criterios, su destino es el olvido y la perdición. De esta manera los primeros tangos narran unas historias sobre la mujer segura de su futuro, la mujer protegida, porque tiene cerca a un hombre que la apoya. La mujer que permite a su hombre ser dominante, es la mujer perfecta.
Cuando se habla de las mujeres sumisas , no se puede olvidar la figura de la madre. La poesía viene de los tiempos de gauchos y de la creatividad de los payadores urbanos del siglo XIX. La madre está representada como la imagen de un santo o un ángel , que sufre todos los fracasos amorosos de su hijo ideal. Y el hombre aparece como el personaje que regresa a su madre después de todo. Incluso en la obra de José Luis Betinotti “ Pobre mi madre querida” el protagonista describe sus sentimientos hacia su madre, pidiendo perdón por todo el daño que la había hecho. La madre , es la única que “sabe amar y no abandona”:
Pobre mi madre querida
cuántos disgustos le daba;
cuántas veces escondida
llorando lo más sentida,
en un rincón la encontraba.
Casi las mismas palabras dice hacia su padre el héroe del tango de Enrique Cadícamo
“ A mi madre”. El protagonista es trágicamente consciente de la importancia de la madre como el último y único refugio confiable después de una vida disoluta y la traición de sus amigos infieles:
¡Hoy moribundo en lágrimas deshecho!
Exclamo con dolor todo acabó,
al ver que gime mi angustiado pecho
todos se alejan de mi pobre lecho
¡pero mi madre... No!...
Un hecho interesante es que en los textos de aquella época casi nunca se representaba la figura de un padre. Probablemente este fenómeno está relacionado con el hecho de que casi todos los autores de los poemas de tango eran hombres.
Resumiendo todo lo dicho anteriormente, el tango, junto con su música y sus letras, se identificaron con el pueblo porteño durante su etapa de formación. A veces, para tolerar la historia, es necesario transformarla en un mito. Se considera que esto es lo que exactamente sucede con los nuevos pueblos urbanos porteños: la historia se transforma en un mito, los personajes históricos de Buenos Aires , se convierten en arquetipos que se trasladan en un tiempo pasado.
De todo eso, se puede sacar la conclusión de que la idea del tango consiste en tratarlo como un género de hombres que expresa el hombre “dueño” en la cultura argentina. De hecho, muchas de las letras pueden mostrarnos un fenómeno de “machismo” ,y a la vez también describen una figura de la mujer que, aunque, en la mayoría de los casos está vinculada al mundo de la prostitución, se presenta como la protagonista principal que es capaz de abandonar a un hombre. Y lo que es más importante, ella puede encontrar la posibilidad de ganarse el sustento, aunque sea por medio de la prostitución y liberarse de la dependencia tradicional del hombre.
Por Marina Bosenko